Cuando alguien dice “necesito valorar mi start up”, normalmente quiere una cifra. Pero una valoración de start up útil no es una cifra, es un rango defendible con una explicación clara.
En una empresa madura, puedes mirar años de beneficios, márgenes estables y previsibilidad.
En una start up, lo normal es que el valor dependa de cosas que aún se están construyendo: producto, canal, retención, repetición, escalabilidad. Por eso, el método importa… pero aún más importa cómo justificas tus suposiciones.
Otra idea simple que ahorra discusiones: valoración y precio no son lo mismo. La valoración es lo que estimas que vale la empresa. El precio es lo que alguien paga en una operación concreta, con condiciones concretas. En start ups, las condiciones (derechos, preferencias, garantías, earn-outs…) pueden cambiar mucho lo que “vale de verdad” para los socios.
Cómo se hace una valoración de start up paso a paso.
Antes de elegir método, hay un proceso básico que conviene respetar. Si no lo haces, da igual el método: el resultado se cae en negociación.
¿Para qué es la valoración?
No se defiende igual una valoración para:
- ronda de inversión (seed/Serie A),
- entrada de socio,
- venta parcial o total.
- En una ronda, el inversor te preguntará: “¿cuánto crecimiento compras con este dinero y qué riesgo asumo?”.
- En una venta, el comprador te preguntará: “¿qué riesgos me quedo y qué pasa si el fundador se va?”.
Ordena la información mínima (sin burocracia, pero sin agujeros).
Si faltan piezas, el inversor/comprador lo traduce como riesgo. Y el riesgo baja valoración.
En PRETIVM entendemos un checklist razonable:
- Cap table claro (socios, porcentajes y si hay convertibles/SAFE/opciones).
- Ingresos y su calidad: recurrentes vs puntuales, concentración de clientes.
- Costes y margen (aunque sea aproximado, pero coherente).
- Caja y gasto mensual (cuánto “aguantas”).
- Contratos clave (clientes grandes, partners, exclusividades).
- Propiedad intelectual: marca, software, cesiones con desarrolladores.
Identifica “qué crea el valor” en tu caso.
Esto cambia por modelo:
• En SaaS, suele mandar la recurrencia (ingresos que se repiten) y la retención.
• En marketplace, manda la repetición (que vuelva la gente) y la comisión real que te quedas.
• En deeptech, mandan los hitos que reducen riesgo (prueba, certificación, primer contrato) y la vía real de monetización.
Construye escenarios simples (aunque luego uses comparables)
Incluso si vas a usar múltiplos, tener 2–3 escenarios te ayuda muchísimo a defenderte cuando te digan: “¿y si no crecéis como esperáis?”. En start ups, esa pregunta siempre llega.
Principales métodos de valoración de una start up.
Método 1: Comparables y múltiplos (el más usado).
Este es el método que más verás cuando la start up ya tiene ingresos (aunque sean modestos). La idea es sencilla:
“Si empresas parecidas se valoran a X veces una métrica, yo me debería mover en ese rango, ajustando por calidad y riesgo.”
Paso A: elige la métrica correcta (esto es donde la gente falla)
No hay una métrica universal. Depende del negocio.
- SaaS: suele usarse ingresos recurrentes (por ejemplo, ingresos anuales recurrentes) porque reflejan estabilidad.
- Servicios disfrazados de start up: cuidado, porque el ingreso por proyectos no se valora igual que el recurrente.
- Marketplace: el volumen (GMV) impresiona, pero normalmente se valora sobre tu ingreso real (comisión), no sobre el volumen total de transacciones.
- Apps: a veces se mira “valor por usuario”, pero solo si esos usuarios tienen retención y monetización demostrada.
Regla simple: usa una métrica que se conecte directamente con dinero y repetición.
Paso B: encuentra comparables “de verdad”. Comparable no es “otra tecnológica”. Comparable significa:
- mismo modelo (suscripción vs transacción vs servicios),
- etapa parecida (early vs growth),
- mercado y crecimiento similares,
- y, si puedes, geografía similar (porque los mercados no pagan igual por lo mismo).
Si tus comparables son demasiado mejores (más grandes, más maduras, más eficientes), el rango que te salga será poco creíble.
Paso C: ajusta por calidad (no todo ingreso vale igual)
Dos start ups con el mismo ingreso pueden valer diferente por:
- retención (si los clientes se quedan o se van),
- margen bruto (si servir el producto es barato o caro),
- concentración (si dependes de 1–2 clientes grandes),
- crecimiento (no es lo mismo crecer 10% que 100%),
- riesgo (equipo, dependencia del fundador, caja corta).
Ejemplo detallado (SaaS) con números sencillos
Ejemplo ficticio para entender el método (no es cifra “oficial” ni recomendación).
Start up SaaS B2B
- Ingresos recurrentes anuales: 600.000 €
- Crecimiento: alto, pero con equipo pequeño
- Retención: buena (la mayoría renueva)
- Margen bruto: razonable (servir el software no cuesta una barbaridad)
- Dependencia: pocos clientes grandes (riesgo moderado)
1) Rango de múltiplos
Imagina que, viendo comparables razonables en tu sector/etapa, el rango defendible está entre 4x y 7x sobre ingresos recurrentes anuales (solo como ejemplo).
2) Cálculo base
Valor bajo: 600.000 × 4 = 2.400.000 €
Valor alto: 600.000 × 7 = 4.200.000 €
3) Ajustes “de sentido común”
Ahora viene lo importante: ¿te vas más a 4 o más a 7?
- Si tu retención es buena y el crecimiento es sólido, eso empuja hacia arriba.
- Si dependes de 2 clientes y uno se puede ir, eso empuja hacia abajo.
- Si tu caja dura 3 meses, eso también empuja hacia abajo (porque el riesgo de “quedarte sin aire” es real).
Resultado defendible: por ejemplo, podrías terminar defendiendo un rango más estrecho, tipo 2,8M–3,8M, explicando por qué no estás en el máximo del rango (concentración) y por qué no estás en el mínimo (retención + crecimiento).
Esto es lo que convierte una cifra en una valoración: explicar el porqué del punto dentro del rango.
Método 2: Valoración por escenarios (la más creíble para negociar)
Este método suele ser el más útil cuando:
- tu negocio todavía tiene incertidumbre importante,
- resultado depende de 1–2 palancas (captación, retención, monetización),
- estás en un mercado donde el futuro puede ir “muy bien” o “regular” según ejecutes.
La idea:
“Construyo tres futuros posibles, les doy probabilidad, y saco un valor medio.”
No hace falta complicarlo con matemáticas avanzadas. Lo que hace creíble este método es que te obliga a decir: qué tiene que pasar para que el escenario bueno ocurra.
Cómo construir escenarios sin volverte loco
Tres escenarios, y en cada uno cambias 3–4 variables clave, no 20.
Variables típicas (elige las que mandan en tu modelo): ingresos (o comisión en marketplace), margen bruto, coste de captación, retención/repetición, y gasto mensual (porque influye en la necesidad de capital).
Ejemplo detallado (Marketplace) con un enfoque muy práctico: Marketplace
Hoy mueve volumen, pero la clave es cuánto se queda la empresa (comisión).
También importa si los usuarios vuelven y si la publicidad es sostenible.
Supongamos que la start up tiene estas cifras actuales:
- Volumen anual de transacciones: 10.000.000 € (GMV)
- Comisión media actual: 8%
- Ingreso anual por comisión: 800.000 € (porque 10M × 8%)
- Costes operativos y de captación: elevados (típico)
Ahora construimos tres escenarios para 18–24 meses:
Escenario 1: conservador
- El volumen crece poco: 12M
La comisión se mantiene: 8% - Ingreso por comisión: 960.000 €
Costes de captación suben, margen se resiente
Valoras este escenario con un múltiplo prudente (por ejemplo, porque hay más riesgo y menos eficiencia).
Imagina que aquí aplicas 2x–3x sobre el ingreso por comisión:
960.000 × 2 = 1.920.000 €
960.000 × 3 = 2.880.000 €
Escenario 2: base
El volumen crece bien: 15M
Comisión: 9% (mejoras monetización)
Ingreso: 1.350.000 €
Costes más controlados
Aquí podrías usar un rango algo mejor, por ejemplo 3x–4x:
1.350.000 × 3 = 4.050.000 €
1.350.000 × 4 = 5.400.000 €
Escenario 3: optimista
Volumen: 20M
Comisión: 10% (porque aportas más valor y puedes cobrarlo)
Ingreso: 2.000.000 €
Mejor retención, creces sin “comprar” usuarios
Aquí el rango podría ser mayor, por ejemplo 4x–5x:
2.000.000 × 4 = 8.000.000 € 2.000.000 × 5 = 10.000.000 €
Ponderación por probabilidad (lo que da credibilidad).Ahora asignas probabilidades razonables (ejemplo):
Conservador 30%
Base 50%
Optimista 20%
Para simplificar, tomemos el punto medio de cada escenario:
Conservador: 2,4M
Base: 4,7M
Optimista: 9,0M
Valor esperado:
2,4M × 0,30 = 0,72M
4,7M × 0,50 = 2,35M
9,0M × 0,20 = 1,80M
Total ≈ 4,87M
Resultado: una valoración razonable podría ser un rango alrededor de 4,3M–5,4M, y lo mejor es que puedes defenderlo así:
“Nuestro valor depende de mejorar comisión y repetición. Si no lo conseguimos, nos movemos en X; si lo conseguimos, nos movemos en Y.”
Esto no solo es más honesto: es más negociable. Porque permite que inversor y fundador discutan supuestos, no “egos”.
Método 3: Venture Capital Method (para etapas tempranas)
Este método se usa mucho cuando la start up todavía no tiene ingresos claros, o cuando el valor está en “si sale bien, esto puede ser grande”.
La lógica es:
- estimas a cuánto se podría vender la empresa en el futuro (exit),
- estimas cuánto quiere ganar el inversor (porque el riesgo es alto),
- calculas cuánto puede pagar hoy para alcanzar ese retorno,
- y lo traduces en pre-money/post-money según el dinero que entre.
Ejemplo detallado (deeptech / seed) explicado fácil
Start up deeptech en seed
Aún con ingresos bajos, pero con tecnología diferencial
Objetivo: levantar 1,5M € para llegar a un hito importante (p.ej., validación industrial + primeros contratos)
1) Escenario de salida (exit)
Supongamos que el equipo y el inversor creen que, si todo va bien, en 5–7 años podría haber una venta por 60M € (ejemplo).
2) Retorno objetivo del inversor
En etapas muy tempranas, los inversores suelen exigir retornos altos porque muchas inversiones no salen. Supongamos que el inversor busca multiplicar su inversión por 10
(ejemplo para entender la mecánica).
Eso significa que, si invierte 1,5M, querría que su participación valiera en el exit:
1,5M × 10 = 15M
3) ¿Qué porcentaje necesita en el exit?
Si el exit es 60M, para “valer” 15M en el exit, necesitaría:
15M / 60M = 25% en el exit
4) Pero ojo: habrá dilución futura
Casi seguro habrá más rondas. Supongamos que el inversor estima que su 25% en el exit equivale a tener un 35% hoy, porque luego se diluirá (ejemplo simple).
5) ¿Qué post-money implica eso?
Si el inversor mete 1,5M para tener 35%:
Post-money = 1,5M / 0,35 ≈ 4,29M
Pre-money = 4,29M – 1,5M ≈ 2,79M
Resultado: con estos supuestos, la valoración razonable para esa ronda estaría alrededor de:
pre-money ~2,8M (y post-money ~4,3M)
¿Lo bueno de este método? Que te obliga a hablar de lo que de verdad importa: qué hito vas a conseguir con el dinero, qué salida es realista, y cuánta dilución habrá después.
¿Lo delicado? Que si te inventas el exit o ignoras la dilución, el número sale “bonito” pero no se sostiene.
Cómo llegar a un rango final sin forzar el número
En la práctica, lo que mejor funciona es esto:
Si ya hay ingresos con sentido → comparables/múltiplos como base.
Si hay incertidumbre relevante (casi siempre) → escenarios para defender la historia.
Si es muy temprano o deeptech → VC Method para aterrizar expectativas.
Luego haces una comprobación sencilla:
¿Los rangos que salen se parecen o se contradicen muchísimo?
Si se contradicen, casi siempre es porque alguna suposición está mal (o demasiado optimista).
Un truco sano: si tu valoración solo se sostiene en el escenario optimista, no es una valoración, es una apuesta.
Errores típicos al valorar start ups:
- Usar la métrica equivocada (por ejemplo, volumen en vez de ingreso real).
- Elegir comparables demasiado “top” para justificar un múltiplo alto.
- No explicar por qué estás en la parte alta del rango (si no lo explicas, el mercado te coloca en la baja).
- Hacer un plan sin palancas (“creceremos mucho” no es una palanca).
- No tener el cap table claro (esto mata rondas y baja precio en ventas).
- No hablar de riesgos (los riesgos no desaparecen; solo pasan a ser descuento).
En PRETIVM hacemos valoraciones enfocadas a cerrar operaciones: rondas, entrada de socios o procesos de compraventa. No entregamos “una cifra suelta”, sino un rango con lógica, con escenarios, y con el argumento listo para inversores o compradores.
Con 2–3 bien usados suele bastar. Mejor pocos métodos bien explicados que muchos métodos superficiales.
La valoración por escenarios suele ser la que mejor aguanta preguntas, porque admite incertidumbre y explica qué tiene que pasar para mejorar.
Se puede, pero suele ser más débil. En ese caso, suele encajar mejor VC Method + escenarios (por hitos).
Retención real, ingresos repetibles, margen sano, crecimiento demostrable y riesgos bien controlados (caja, dependencia, contratos, IP).
Si quieres, puedo adaptar este artículo a tu caso (SaaS, marketplace, industrial, deeptech) y añadir un ejemplo completo con tus métricas típicas (sin datos sensibles): qué miraría un inversor, qué rango suele salir y qué 3 cosas suelen mejorar la valoración más rápido.



