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Comprar empresas

Tanto la compra de una empresa como la inversión en una empresa ya existente, son decisiones que exigen un análisis muy riguroso de la situación en que se encuentra la compañía a invertir, dado el esfuerzo que hay que llevar a cabo para realizar la inversión, así como el riesgo que se puede llegar a asumir de no cumplirse las expectativas creadas. 

Para ello, es fundamental contar con un equipo de profesionales que le proporcionen la información necesaria que con objeto de reducir la incertidumbre y poder así tomar la decisión que más se adecue sus intereses.

En un proceso de compra de empresas, es importante definir bien el objetivo que estamos buscando, localizar la empresa que más interesa y valorar si realmente cumple el cometido por el que se ha decidido invertir. Es fundamental identificar las sinergias que aporta la adquisición y cuantificar el precio máximo que se puede pagar.

Es vital comprar bien, ya que una mala decisión puede condicionar el futuro de la empresa compradora, adquiriendo una empresa que realmente no aporta valor, ya que en muchos casos tendrá que convivir con ese lastre durante años dada la iliquidez de las empresas no cotizadas.

Otra decisión importante es valorar si interesa comprar la empresa en su totalidad o solo su unidad de negocio (activo). Si se compra el inmueble o se alquila, y por supuesto el precio, si está sometido a un earn out (pago aplazado condicionado al cumplimiento del plan de negocio) y cuanto tiempo se tendrá que quedar el propietario.

Comprar una sociedad supone asumir una serie de contingencias fiscales, laborales, medioambientales… etc que habrá que cuantificar antes de la compra, con el propósito de cubrir posibles riesgos que aparezcan una vez realizada la operación, negociando una retención del precio para cubrir las posibles contingencias.

Los momentos de crisis se presentan como una oportunidad para aquellos inversores que estén buscando realizar un crecimiento inorgánico, comprando una empresa ya existente. En el mercado nos encontramos multitud de empresas que tienen un modelo de negocio viable y con mucho potencial de crecimiento. 

Es bastante habitual encontrar sociedades en venta que aun teniendo un negocio rentable, no realizan una planificación financiera o no la realizan de una forma adecuada. En ocasiones, el no elaborar una correcta planificación de los recursos financieros puede generar tensiones de liquidez que pueden arrastrar a una compañía viable a situaciones de concurso de acreedores, debido a la imposibilidad de hacer frente a sus compromisos futuros. 

En estos casos, el empresario se vera obligado a vender su empresa como una solución viable antes de presentar algún tipo de procedimiento concursal, ya que es consciente de que en el momento en que entra un administrador externo, ya no tendrá el control y las posibilidades de recuperar una parte de su inversión, se reducen de forma notable.

En estos casos podemos encontrar la posibilidad de comprar sociedades en situaciones especiales que se presentan como verdaderas oportunidades para comprar una empresa, siendo negocios totalmente viables,  pero que por una situación coyuntural y una falta de planificación, atraviesan dificultades que pueden ser aprovechadas por un inversor  para llevar a cabo la compra de una empresa en óptimas condiciones, elevando su tasa de rentabilidad y reduciendo el riesgo en la operación al reducir el capital invertido.

Todo inversor debe ser muy cauto analizando detenidamente cada proyecto. Habrá que ser capaz de separar el grano de la paja, viendo que proyectos realmente son interesantes y aquellos que pueden ser susceptibles de una potencial inversión. Será fundamental analizar la trayectoria histórica de la sociedad, ver cuál ha sido su evolución en los últimos años, entender bien su modelo de negocio y saber cual ha sido su comportamiento en los ciclos económicos y en relación a sus competidores.

Así mismo, deberemos analizado la evolución de su flujo de caja histórico, sus estados de origen y aplicación de fondos, sus cuentas anuales y toda la información disponible que nos permita saber como se ha comportado su negocio y como está en relación a sus competidores. Una vez hecho esto, entenderemos si el problema que atraviesa es puntual, y es por tanto una oportunidad de compra.

Comprar empresas supone tener sólidos conocimiento en M&A, fusiones y adquisiciones con objeto de no cometer errores y ser capaz de llevar a cabo una estrategia eficaz que permita disponer de la máxima información para la toma de decisiones en la compra de una sociedad, y argumentos necesarios que permitan minimizar el precio de compra.

Por otro lado, es muy importante valorar la posibilidad de realizar la compra utilizando la financiación llevando a cabo operaciones apalancadas. Si somos capaces de realizar la compra utilizando el mecanismo de la deuda, podremos reducir nuestra exposición al riesgo, elevando la tasa de retorno respecto a los recursos propios (ROE – Return on equity).  Para este propósito habrá que que analizar la capacidad de pago de deuda y realizar diferentes  escenarios en funciones de las distintas situaciones que se pueden presentar en el futuro.

Muchos inversores desconocen que no hace falta dinero para comprar una sociedad. Un buen asesor le puede ayudar a identificar el objetivo que está buscando así como planificar la forma óptima de adquisición, buscando el equilibrio entre los recursos propios y la financiación ajena.

En PRETIVM  somos expertos en la compra de empresas, disponemos del equipo y herramientas necesarios para lograr el mejor precio de compra. Nuestro objetivo final es crear valor a nuestros clientes.

Estamos convencidos que podremos ayudarle en la compra del negocio que está buscando.

Si está pensando invertir o comprar una empresa, consúltenos.

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