¿Por cuánto debo multiplicar el EBITDA para valorar mi empresa?

A la hora de valorar una empresa o sociedad, es muy común escuchar que una empresa vale un número de veces su EBITDA, sin plantear si esta métrica es adecuada para conocer el valor de una sociedad.

En primer lugar vamos a definir que es el EBITDA. El EBITDA  está formado por las abreviaturas earnings before interest taxes depreciations and amortizacions, es decir, es el resultado antes de amortizaciones, provisiones intereses e impuestos. Podemos entender el EBITDA como la capacidad que tiene el negocio de generar riqueza por sí mismo, sin considerar impactos que no corresponden al propio negocio y ni como se ha financiado, y antes de pagar al estado la parte correspondiente al beneficio neto. De algún modo, trata de medir la generación de valor que la actividad de la empresa genera en un ejercicio económico.

¿Es correcto utilizar el EBITDA como múltiplo en la valoración de empresas?

Valorar una empresa es un proceso muy complejo que debe tener en cuenta todas las variables cuantitativas y cualitativas capaces de generar valor futuro en la empresa. Desde mi punto de vista, el mejor método de valoración de empresas es el descuento de flujo de caja, al considerar la capacidad futura de generación de caja que tiene el negocio. De una forma muy sencilla, este método lo que hace es proyectar el flujo de caja libre futuro en base a una serie de hipótesis realistas y contrastadas. El flujo de caja libre, es el efectivo que genera el negocio cada año, antes de pagar a los dos financiadores de recursos: el accionista y las entidades financieras (financiación con coste). No olvidemos que no es lo mismo un ingreso que un cobro, y por tanto, para el cálculo del flujo de caja libre habrá que considerar tanto el CAPEX (inversiones) como la variación de necesidades operativas de fondos. Por ser algo extenso y no ser objeto de este post, ya explicaré más adelante cómo calcular el flujo de cala libre.

Una vez obtenido el flujo de caja libre para los años futuros en los que la empresa tiene previsto desarrollar su actividad, hay que calcular el valor actual de esos flujos de caja libre, considerando el impacto que tiene el dinero en el tiempo. La tasa de descuento aplicada (WACC) recoge el riesgo sistemático y asistemático que supone asumir un negocio de esas características. El valor actual de todos los flujos de caja libre futuros descontados nos dará el valor total de la empresa.

De una forma rápida hemos visto que la valiracion de una empresa es relativamente complejo e intervienen todas aquellas variables susceptibles de generar valor en la empresa.

¿Entonces, porqué se utiliza el multiplicador de EBITDA? Para realizar una valoración rápida de una empresa.

Imaginemos que una empresa del sector manufacturero del calzado, valorada mediante descuento de flujo de caja, nos da un valor que equivale a 7 veces su EBITDA. En este caso, si tenemos otra empresa del mismo sector, y conocemos su EBITDA, podemos hacer una aproximación a su valor multiplicando por 7 su último EBITDA obtenido.

Sin embargo esta valoración por múltiplos tiene muchos inconvenientes, ya que no hay dos empresas iguales ni todas tienen la misma capacidad de generar valor. Por tanto, os aconsejo ser muy prudentes con este método de valoración. Lo habitual, es utilizar la valoración por múltiplos de EBITDA como una forma de confirmar el valor obtenido por descuento de flujo de caja.

Hay que recordar que el EBITDA se obtiene a partir de la cuenta de resultados, y  al no considerar las amortizaciones, que no suponen un desembolso de efectivo, trata de asimilarse al flujo de caja libre, de ahí que sea utilizado como múltiplo a la hora de valorar. Pero no tiene en cuenta ni las inversiones (CAPEX) ni el fondo de maniobra (financiación del circulante), y lo más importante de todo, no tiene en cuenta el EBITDA futuro que tiene previsto lograr la empresa. Como conclusión, la valoración por múltiplo de EBITDA puede considerarse como un método de aproximación al valor y de verificación de un valor obtenido mediante métodos más fiables, como el descuento de flujo de caja, pero nunca como un método único de valoración.