Vender una empresa es una decisión de enorme trascendencia para un empresario ya que supone capitalizar el esfuerzo de toda una vida, en ocasiones, incluso el de varias generaciones. Por este motivo, es esencial llevar a cabo un proceso de planificación y contar con profesionales en operaciones de fusiones y adquisiciones, ya que es la mejor manera de poder maximizar el precio en la venta de nuestra empresa. Hay mucho en juego, en ocasiones varios millones de euros logrados a través de años de esfuerzo de varias generaciones. A la vez, vender una empresa es un proceso sumamente complejo en la que intervienen disciplinas muy variadas y específicas y que deben estar coordinados como si de una orquesta se tratase. A su vez, el empresario debe centrarse únicamente en lo que sabe hacer: su negocio. No debe distraerse en los aspectos de la venta de la empresa que además de generar un enorme desgaste, no está acostumbrado. Es mejor que confíe en expertos que le van a ayudar y asesorar en la toma de decisiones. En PRETIVM, entendemos que la venta de una empresa se compone de varias fases, claramente diferenciadas:

Fase 1.- Valoración de la empresa

Esta fase es esencial y podemos entender que es el primer paso en todo proceso de venta de una empresa. Antes de tomar la decisión de vender, debemos conocer cual es el valor intrínseco de nuestra empresa, cuáles son los generadores de valor y que metodología utilizaremos en la valoración de la empresa. Podemos extendernos en este punto, pero lo esencial, es que entendamos cuál es el valor de nuestra empresa y que seamos capaces de interiorizarlo. En la mayoría de los casos, la venta de una empresa es una cuestión de precio. Ser capaz de defender el valor con argumentos sólidos y con un modelo bien construido, que ponga en valor las capacidades de nuestra empresa, será fundamental para conseguir que un potencial comprador nos acabe pagando el valor real que tiene la empresa.

¿Cómo valorar una empresa?

De entre las muchas metodologías que existen para valorar empresas, nosotros somos partidarios de utilizar la metodología de descuento de flujo de caja, ya que permite poner en valor todo el potencial que tiene nuestra empresa para generar valor, y en consecuencia, flujo de caja. Es muy común utilizar múltiplos de EBITDA para valorar empresas. Esta metodología tiene la venta de ser rápida, sencilla y económica, y este es el motivo por el que se usa con bastante frecuencia. Sin embargo, valorar una empresa mediante un múltiplo de EBITDA, supone simplificar de manera extrema la diversidad de empresas que hay en la economía, y sobre todo, asumir que todas las empresas de un determinado sector, son iguales, algo que todos sabemos que no es verdad.

Fase 2: Análisis de potenciales compradores

Esta fase es crucial en todo proceso de venta de empresas. A la hora de vender una empresa, debemos pensar quien es el mejor comprador ya que será quien más estará dispuesto a pagar.
  1. Inversores financieros.
Nos referimos en este caso a fondos de inversión, private equity, etc…. Este tipo de compradores tienen la gran ventaja de estar familiarizados con este tipo de operaciones y suelen ser muy ágiles en la toma de decisiones. Además cuentan con equipos dedicados únicamente a fusiones y adquisiciones lo cual facilita enormemente el proceso Como lado negativo, al no ser industriales, no conocen nuestro negocio y por tanto, nos exigirán un periodo de convivencia con ellos que en ocasiones puede ser relativamente extenso.
  1. Compradores industriales.
 Nos referimos a empresas del sector o de sectores afines.

¿Por qué le puede interesar comprar una empresa?

Hay numerosas razones. En primer lugar, comprar una empresa funcionando supone asumir un menor riesgo y es mucho mas rápido, ya que desde el primer momento la empresa está generando flujo de caja, y eso es algo tremendamente importante para un inversor. Es posible que un empresario este buscando entrar en un nuevo mercado, tanto nacional como internacional, siendo una forma muy interesante de hacerlo realizando un crecimiento inorgánico. Además, logra eliminar un competidor. Puede ser que incluso busque entrar en nuevos países o que incluso busque ampliar su porfolio de productos y servicios, logrando importantes sinergias a nivel operativo. Estas sinergias pueden ser mediante la reducción de costes (reducción de gastos de estructura, por ejemplo), o mediante la obtención de economías a escala. En función del plan de negocio que establezca el comprador, se podrán determinar las sinergias alcanzadas.

Fase 3: Negociación y cierre de la operación.

Una vez hecha la selección de candidatos, se procede a presentar un perfil ciego de la compañía, con objeto de detectar su potencial interés en la compra. En caso de que así sea, será absolutamente necesaria la firma de un acuerdo de confidencialidad (NDA), que nos proteja del potencial daño que nos pueda hacer. Debemos ser conscientes de que estamos ante un potencial comprador pero que en muchos casos está dentro de nuestro mismo sector. Oferta no vinculante o carta de intenciones (LOI) Una vez firmado el acuerdo de confidencialidad, se presentará a los candidatos el memorándum informativo, documento esencial al vender una empresa. Este es un documento en que realizaremos una presentación de la compañía, explicando desde su historia, resumen ejecutivo, pasando por explicar proceso productivo, instalaciones, personal, plan de marketing y por supuesto, datos financieros. Se dará únicamente la información que sabemos que no nos va a comprometer, pero es muy importante explicarla bien. Una vez presentada, resolveremos las dudas y solicitaremos una oferta no vinculante para la compra de la sociedad. Una vez analizadas las ofertas no vinculantes presentadas, se negociará con los finalistas hasta proceder a realzar la “due diligence”. Due diligence La “due diligence” (debidas diligencias en inglés), supone una verificación de los términos pactados en todos sus niveles. No es únicamente una auditoría contable, sino que el propósito es verificar que todo lo que se ha dicho es verdad. En función de los resultados, es posible que el comprador haya alguna retención en el precio, con objeto de salvaguardar las posibles contingencias que puedan aparecer en el futuro. Negociación y firma del contrato de compraventa. Esta es la parte final del proceso pero a su vez, una de las mas complejas ya que los contratos incluyen cláusulas de “responsabilidades y garantías” que suelen generar confrontamientos entre comprador y vendedor. Es esencial que el equipo de abogados que redacte el contrato, tenga suficiente experiencia en fusiones y adquisiciones (M&A), ya que de no ser así, corremos el riesgo de firmar alguna cláusula que nos puede generar problemas en el futuro. El proceso culmina con la firma ante notario, la entrega de las acciones/participaciones y el pago del precio pactado. Como hemos visto, vender una empresa es un proceso complejo y largo, que puede agotar a cualquier empresario que quiera llevar el proceso por si mismo. En PRETIVM somos expertos en operaciones corporativas y podemos acompañarle en todo el proceso. No dude en contactar con nosotros y estaremos encantados de explicarle en profundidad el proceso.
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